URGE LEY REGULADORA DE LOS USUREROS EN EL SALVADOR.

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Usted estará de acuerdo conmigo si le digo que todo en esta vida tiene dos caras: una "buena" o al menos "torelable" y otra "mala" que aveces pasa por "conveniente".  ¿Cuántos salvadoreños y salvadoreñas se han visto obligados más de una vez a recurrir a los servicios de un nefasto prestamista?, seguramente muchos y entre ellos podría ser usted y seguramente yo.

Intentar hablar en este post sobre la USURA en general, resultaría algo bastante amplio. Usura es por definición es según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española "USURA. (Del lat. usura.) f. Interés que se lleva por el dinero o el género en el contrato de préstamo. II Este mismo contrato. II Interés excesivo en un préstamo. II fig. Fruto, ganancia, ventaja o utilidad que se saca de una cosa, especialmente cuando son excesivos. II Pagar uno con usura una cosa. frs. fig. Corresponder a un beneficio con otro mayor.", concepto en el cual podemos incluir a los Bancos, Financieras, microfinancieras, cooperativas de ahorro y crédito, y los nefastos USUREROS o agiotistas.


Voy a referirme a estos últimos, los USUREROS o AGIOTISTAS. A diferencia de los bancos, financieras y microfinancieras o entes jurídicos creados con el fin de prestar dinero y ganar intereses, los agiotistas o usureros generalmente son personas individuales o naturales que se han hecho de un capital y lo ponen a "trabajar" por sí mismos o por medio de promotores contratados para tal fin. Ofrecen dinero a cambio de casas, terrenos, vehículos, joyas, electrodomésticos o prendas que signifiquen una garantía para los montos cedidos a sus clientes. Incluso en montos no tan grandes, que generalmente no superen los $1,000 les basta una letra de cambio o una "orden de descuento" aplicable al salario de sus clientes. 


Los usureros en El Salvador, y en general dondequiera que existan, son una especie parásita la cual existe a expensas de los que no están aptos para gestionar un crédito dentro del mercado formal (usura legal). Generalmente no hay muchos requisitos exigidos aparte de los ya mencionados como la posesión de algún bien o tener un empleo, lo cual "facilita" el trámite al cliente que es vetado en el sistema financiero. La trampa real de un usurero está en el tiempo y en la tasa de interés pactada, la cual no es negociable ni mucho menos es regulada ya que en sí el usurero actúa al margen de la ley.  


Los usureros "formalizan"  sus negocios por medio de la celebración de mutuos ante notarios salvadoreños, en los cuales establecen las formas, garantía, tasa de interés y las penalidades por el incumplimiento por parte del cliente, las cuales en la mayoría de los casos son verdaderamente catastróficas. 


Hablemos de un ejemplo para poder visualizar mejor las desventajas de recurrir a este tipo de "soluciones financieras".  Pepe, un empleado promedio se ha sumergido en una deuda con tarjetas de crédito que suma $5,000 y la cual se encuentra en cobro extrajudicial. Al verse acorralado y tras haber intentado por todos los medios posibles hacerse de un préstamo en la banca local, decide buscar los servicios de "El Mafioso", quien es referido por un compañero de trabajo. "El Mafioso" le pide a Pepe como requisitos que le ceda en calidad de prenda su vehículo y una escritura de una casa, propiedad de la familia. El trato se haría al 15% de interés mensual sobre saldos insolutos por vigencia de un año. Sin mayores contratiempos Pepe tapa un hoyo que le significaba un juicio de embargo pero que hablando en números fríos era una tarjeta de crédito con un tope de $5,000.00 al 3.5% mensual, y en su lugar se sumerge en un abismo en el cual cual pagará  a "El Mafioso" el 180% del monto en intereses más el capital, es decir $14,000 en un año.


Debemos pronunciarnos EN CONTRA de estos usureros, el "Gobierno del Cambio"  tiene que tomar cartas en el asunto, ya que la usura es un esquema que le presta dinero al que puede pagar, esclavizándolo, es decir sigue siendo una solución excluyente de los más necesitados de un préstamo, los llamados más pobres de los pobres. 


Urge, señor presidente Funes una ley que regule las tarjetas de crédito, urge señores diputados que se le den más dientes y garras a la Defensoría del consumidor, entidad por excelencia buscada por nosotros los afectados para que nos resuelvan de forma INMEDIATA nuestros reclamos.


Urge una ley de BANCARROTA, o una ley de Acceso a créditos bancarios con excepciones que nos ayude a nosotros los vetados por el sistema financiero actual a acceder a créditos con intereses más razonables que los de un usurero. 

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. donde llamar para denunciarlos ?

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    1. Llame al 910 para recibir una asesoría respecto a este tema. También se puede interponer una demanda ante la Fiscalía ya que es un delito.

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